Cómo usar las comas correctamente

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Desde que @Midyakri (Cristina Alfaraz) se unió a Literup me ha estado insistiendo en que le haga un curso sobre comas porque durante la corrección de La isla del escritor le moví la mayoría de ellas.

 

Como ella, varios usuarios han tenido problemas con el mismo tema. La principal causa es que en el colegio nos dijeron que una coma representa una pausa. Pero la verdad es que no es exactamente así. La lengua tiene sus propias normas sobre dónde sí y dónde no poner comas al margen de que a nosotros nos parezca que quede bien.

 

Así que agarraos para un megapost con todos los puntos y ejemplos que he logrado documentar.

Cómo usar las comas correctamente

Las comas correctas

Las enumerativas

El uso más habitual de las comas es para separar los elementos de una enumeración, salvo el último, que estará separado por una “y” (aunque en ocasiones algunos autores se toman la libertad de poner la coma como sustituta de la conjunción para darle un matiz diferente).

Los agricultores espaciales plantan calabazas enraizadas, maíz navideño y fresas redondas.

 

Cuando hay dos oraciones coordinadas con dos sujetos se pone una coma antes de la “y” para indicarlo. También ocurre cuando la segunda oración es consecuencia de la primera o cuando la oración es muy larga.

Los agricultores espaciales plantan calabazas enraizadas, maíz navideño y fresas redondas, y nosotros nos las comemos. (Otro sujeto)

 

Tengo que fundir el metal, darle la forma a la armadura y encantarla, y no sé cuándo podré acabar la partida de ajedrez 3D. (Consecuencia)

 

El vocativo

Esta fórmula ya estaba en el latín y el griego, así que lleva muchos siglos entre nosotros. El vocativo se utiliza para apelar a alguien, dirigirte a él/ella:

Juan, pásame el sable de luz.

Vamos, niña, acompáñame a Meridian.

En ambos casos, la falta de coma(s) sería totalmente incorrecto y es una falta muy común (y muy dolorosa para los ojos).

 

Los apodos y seudónimos

Cuando el nombre va acompañado del apodo, si este se puede eliminar y se entiende a quién nos referimos, se pone entre comas.

Gandalf, el Blanco, nunca llega tarde.

El Blanco nunca llega tarde.

 

Cuando estamos frente a un sobrenombre que no puede usarse solo, no se pone coma para separarlo del nombre.

Felipe V el Animoso en realidad era un reptiliano.

 

La elipsis

Al escribir es habitual encontrarnos oraciones sin un verbo principal. No es un error si el verbo anterior era el mismo que usaríamos a continuación o en frases aisladas si se sobrentiende, como suele ocurrir en algunos titulares de prensa. En el caso de que se pueda omitir el verbo, marcamos una coma esa elipsis.

Los orcos, a semifinales.

Jorge comía lembas; Pedro, enanos.

El truco en este caso es: no dejes frases sin verbo conjugado. Es lo que te causará más dolores de cabeza porque “los orcos a semifinales” probablemente no te parecerá que esté mal (pero lo está). En el segundo ejemplo, “Pedro enanos”, ya salta a la vista que ahí falta algo.

 

Los conectores

Cuando van al principio de la frase, siempre llevarán coma detrás.

Sin embargo, no eran molinos, sino gigantes.

 

Si, por contra, están en medio de un enunciado (como acaba de pasar), irán entre comas.

 

Las distributivas

Las conjunciones distributivas (ya… ya, bien… bien, ora… ora) llevan coma que separe las dos partes de la oración.

Debes ser más rápido, bien sea con las botas mágicas, bien sea con un hechizo.

 

La única excepción es ni… ni, que no llevará coma que lo separe.

Ni tanquea ni cura.

 

Las conjunciones adversativas

Ante aunque, mas, pero y sino va una coma siempre que la segunda oración tenga verbo.

Fuimos al Monte del Destino, pero llovió.

Buscamos una elfa charlatana pero discreta.

Discreta es solo un adjetivo, no una oración completa, por eso no va coma. Para todas las demás frases, SIEMPRE coma antes.

 

Después de una conjunción adversativa con coma antes, si después va un inciso, será obligatorio escribir la coma también.

No sé a qué galaxia ha saltado, pero, teniendo en cuenta el rastro cuántico, no estará muy lejos.

 

El hipérbaton

El español es bastante flexible frente a la desordenación de las frases. Siempre se recomienda usar la típica estructura de sujeto + verbo + complementos, pero en ocasiones el desorden nos permite destacar una palabra.

No llegaremos a Rivendel hasta el jueves.

Hasta el jueves, no llegaremos a Rivendel.

Al alterar el orden, la coma indica que esa no es la secuencia habitual. Este ejemplo lo analizamos mejor en el siguiente punto, con el resto de complementos circunstanciales.

 

Como truquillo para saber si va coma o no cuando la primera parte sea un sustantivo, prueba a añadir “en cuanto a”. Si queda bien, usa la coma.

Polvos flu, están agotados. (En cuanto a los polvos flu, están agotados)

 

Si la frase queda mejor con “es lo/el que” no pondremos la coma.

Hechizos deberías saber. (Hechizos es lo que deberías saber).

 

Los complementos circunstanciales

Aquí tenemos otro punto conflictivo. Para los complementos circunstanciales antepuestos, la RAE explica que cuando la frase anterior es simple y corta no hace falta utilizar coma. 

 

Como siempre ocurre, es muy relativo (y subjetivo) cuándo es demasiado largo para no llevar coma, por lo que yo siempre abogo por ponerla y quitarse de problemas. Como se suele decir, «más vale que sobre que no que falte».

En verano viaje a Marte.

Los meses que mi padre es minero en la Tierra, viajo a Marte.

 

La subordinada explicativa

Otro problema habitual es la confusión entre las frases especificativas y explicativas. La primera especifica (como su nombre bien indica) dentro de un conjunto quién hace la acción del verbo. La segunda explica, da más información sobre el sustantivo.

Las hermanas que fueron comieron humanos. (De todas las hermanas, solo aquellas que fueron comieron humanos)

 

Las hermanas, que fueron, comieron humanos. (Todas las hermanas comieron humanos)

 

El monte que tiene la torre en lo alto es nuestro destino. (De todos los montes, solo el que tiene la torre es nuestro destino. Por lo que hay más de un monte)

 

El monte, que tiene la torre en lo alto, es nuestro destino. (Te explico que ese monte es nuestro destino y, además, te añado que tiene una torre en lo alto. Por lo que solo hay un monte, no se puede confundir con ningún otro)

El mejor truco para saber si la frase va entre comas o no es preguntarte si todo el conjunto hace la acción (explicativa) o si hay más de uno (más de una hermana, más de un monte) y solo algunos hacen la acción (especificativa).

 

La aposición explicativa

Se puede confundir con la subordinada explicativa porque ambas añaden información. Pero, en este caso, añade información sobre el nombre.

Julián, el cíborg, se ha jubilado.

Fitler, el presidente del mundo, ya no tiene más países por conquistar.

 

Las subordinadas causales

Muy similar es lo que ocurre con pues, puesto que, que, ya que. Siempre tendremos una coma antes (esta vez sin excepciones).

No creo que el pirata se despierte a tiempo, ya que se ha comido dos pizzas familiares él solo.

 

El porque también puede indicar una causa, pero está tan relacionada con la oración principal que no se puede poner coma en medio.

Perdió el concurso de baile porque la bruja le quitó la coordinación.

 

Aquí sí existe una excepción. Cuando la segunda parte es la consecuencia y no la causa, la coma lo indica. La frase resulta una conclusión en base a los indicios.

Ha ganado, porque lleva la medalla al cuello. (Deducimos que ha ganado porque lleva la medalla, pero no es la causa, la medalla no le ha hecho ganar).

 

La construcción final

En este caso, depende del matiz que se quiera dar, llevará coma o no. Si se quiere expresar una orden, la llevará. Por el contrario, si es una condición, no se pondrá.

Tienes que practicar los lanzamientos de cuchillo cada día, para trabajar en el circo. (La intención es expresar una orden).

 

Tienes que practicar los lanzamientos de cuchillo cada día para trabajar en el circo. (La intención es expresar una condición).

 

Las condicionales y concesivas

Otro de los fallos más comunes es no colocar la coma para separar las dos partes de las oraciones condicionales. La RAE contempla que si la condición o concesión está antepuesta y es muy breve, no hace falta separarlo con una coma.

Si bailamos hasta el amanecer, reviviremos como elfos de la noche.

Aunque respiremos bajo el agua, no somos anfibios.

 

Cuando la condición o la concesión va pospuesta al verbo, no hay que poner una coma. Excepto (sí, esta lengua es maravillosa) cuando es un inciso o no es un impedimento real.

Tomaremos el zepelín si llegamos a tiempo al Empire State Building.

Tomaremos el zepelín, si no te he entendido mal.

 

Las muletillas

Es habitual, sobre todo en los diálogos, que un personaje le pregunte a otro con una muletilla. Esta se separará por una coma.

—Este es el camino más corto para llegar al palacio, ¿no?

 

Las interjecciones

Igual que en el punto anterior, se separa por comas.

Hola, ¿ha despertado ya Juan de la criopreservación?

Ah, ¿que no he invocado al demonio correcto?

 

Las comas incorrectas

Sujeto y verbo

Como diría Fitler: “Nein, nein, nein”. Jamás se escribe coma entre sujeto y verbo. JAMÁS. En nuestras críticas creativas es un cartel de neón que grita “novato” y te predispone a ir el resto de la novela con pies de plomo buscando más errores garrafales (¡spoiler alert!: al final siempre los hay).

Frodo, no llegará a tiempo.

El hombre del tiempo que da las noticias en bañador durante el mes de julio, se cambia a Ameba 3.

Por muy largo que sea el sujeto y por muchas pausas que hagas al leer, por favor, no pongas una coma.

 

A veces el sujeto es difícil de identificar porque es una subordinada. Entonces toca rascarnos la cabeza y recordar las clases de lengua.

Que mis proyecciones astrales acaben siempre en casa de tu hermana, no es infidelidad. (Toda la parte antes de la coma horrorosa es el sujeto, así que fuera, no la pongas)

 

La única excepción es cuando hay un inciso, con sus dos comas (no una, siempre dos).

Kennedy, que ha revivido como zombi, se presenta a las elecciones.

 

Las enumeraciones

Cuando el sujeto es una enumeración, tras el último elemento no se escribe una coma.

Los arquitectos, agricultores, ingenieros y jueces, componían la colonia espacial.

 

Verbo y complementos

Lo mismo ocurre con la coma entre el predicado y algunos de sus complementos: no se puede poner.

Sauron baila, reguetón (CD).

He invocado, a mi madre (CI).

Me burlo, del murloc (C. Regimen).

 

Otros signos de puntuación

Además de quedar horrible, no tiene sentido poner una coma antes de puntos suspensivos, cierre de exclamaciones, paréntesis, comillas, rayas, etc.

Estábamos allí Asimov, K. Dick, Atwood,

¿Te gustaría ser un orco,?

«No eres bueno con el hacha,».

—Como me vuelvas a llamar uruk-hai, —dijo levantando el puño.

Esa coma tan antiestética no pinta nada ahí. Fuera, destiérrala.

 

Las comparativas

Cuando comparamos dos elementos, nunca los separaremos con una coma.

Los alienígenas de Marte son más altos, que los de Venus.

El tabaco de los duendes es tan malo, como el de los leprechauns.

 

Las consecutivas

Lo mismo ocurre con de tal manera que, tal… que, tan… que y tanto… que.

He lanzado tantos hechizos, que me he quedado sin maná.

 

Las repeticiones

En ocasiones queremos remarcar una palabra repitiéndola y no hay que escribir una coma para separarlas.

Estoy muy, muy cansado de dar de comer a Cerbero.

La llama era verde, verde.

 

Las interrogativas

Cuando un pero se antepone a una pregunta o una exclamación, nunca se coloca una coma tras la conjunción

Pero, ¿es que nadie va a pensar en los robots?

Pero, ¡cómo te atreves a desflorar a un orco!

 

Actualización:

Los dicendi

A causa de un comentario de MaryEre, nos pusimos en contacto con la RAE para saber si en un diálogo, tras el “dije”, hace falta poner una coma. La respuesta ha sido que lo adecuado es prescindir de ella.

[…] —dije, cansada.

[…] —dijo, alzando la voz.

[…] —dije, gravemente.

Cómo usar las comas correctamente

Nuestra pregunta

¿Qué comas se te resisten más? ¿Nos hemos dejado alguna?

26 años. Periodista y escritora. Cofundadora de Literup. Doctoranda de Comunicación con especialidad en literatura.

Discussion3 comentarios

  1. Hola,
    Un post muy interesante que resuelve dudas que siempre surgen en el momento de escribir. Tengo la impresión de que lo consultaré bastante a menudo (como el de la puntuación de los diálogos, sin ir más lejos).
    Gracias por tratar el tema.
    Un saludo.

  2. Pregunta: ¿Se usa coma para separar los dicendi de las especificaciones?
    Ejemplo: —Eres realmente imposible —dije, molesta por tener que escuchar sus sandeces.
    ¿Está correcto su uso o la debo omitir?, porque esa pausa suena bastante bien. Pero noté que ustedes no la utilizaron en el ejemplo de otros signos de puntuación.
    Gracias por el artículo. ¡Saludos!

    • Hola, MaryEre:
      Hemos preguntado a la RAE y nos ha dicho que la coma tras el “dije” es prescindible, por lo que en tu ejemplo sería mejor no ponerla. Actualizamos el artículo para incluir tu duda ^^

      Un saludo y gracias por tu comentario 😀

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