Cómo ser imprevisible con giros argumentales

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Al comenzar un proceso de escritura tenemos una idea en nuestra cabeza: escribir, escribir y escribir. La obsesión por rellenar las páginas a buen ritmo con contenido es muy común en las primeras fases, dado que el escritor cuenta con el ánimo y también la suficiente claridad mental para imaginar su planteamiento por escrito.

 

Pero a medida que avanza el trabajo narrativo podemos perder ese horizonte trazado, bien por estar totalmente sumergidos en nuestra novela, bien por el propio deseo de ponerle punto y final. Este esquema tan nuestro que tenemos en la cabeza nos hace cometer errores de manual y uno de los más notables es olvidar al lector durante este viaje.

 

Esa inercia, y la naturalidad con la que vamos tejiendo una trama de la novela, puede llegar a convertirnos en previsibles con nuestras acciones y, creedme, no hay nada más molesto para un lector que un argumento falto de sorpresa.

 

Para ganar puntos entre nuestro público que siempre espera lo inesperado tenemos que recurrir a los giros argumentales. Serán sin duda nuestro pasaporte para lograr el éxito de la novela y dejar una sensación a medio camino entre el asombro y la satisfacción.

Cómo ser imprevisible con giros argumentales

¿Cómo seguimos construyendo el relato?

Si contamos con una buena historia y hemos dado el paso más difícil de darle un inicio, no podemos ahora perder ritmo y acomodarnos en la monotonía. Toca en este momento ir más allá y creernos de verdad nuestra idea, dando una entrada digna a los giros argumentales.

 

Entendemos estas vueltas de tuerca de forma coloquial como aquellos cambios en la historia que sorprenden al lector. Los giros de la trama dotan de ritmo a nuestra obra y buscan el deseado impacto por su efecto inesperado. Son capaces de dejarnos noqueados durante horas, pero avivan nuestro interés por avanzar hasta el final.

 

Sus posibilidades son ilimitadas y puede haber tantos giros como el escritor quiera, aunque no caigamos en la trampa de incluirlos de cualquier manera. Estos puntos de cambio siempre tienen que seguir un estilo que conecte coherentemente con el objetivo de nuestra historia.

 

No hay que buscar con insistencia el abuso de la sorpresa planeada. La fórmula para que parezca natural todo vuelco de trama requiere de un estudio con cautela del tono de la novela, al mismo género (un thriller quizá pide más cambios que una narración puramente realista), estilo del autor o las necesidades que tenga la propia historia.

 

La revelación que conseguiremos a través de los giros argumentales cambiará el transcurso de todo, generando dificultades o tensiones que mantendrán en definitiva lo más importante: la fidelidad de los lectores hasta el final de la obra.

 

Formas fáciles de hacer giros argumentales

Conscientes de que nuestra historia no puede ser plana, vamos a explicar algunas formas muy fáciles para romper con las reglas huyendo siempre de todo lo que resulte previsible.

 

1. La técnica del “no es lo que parece”

Si eres de esos lectores que les encanta adelantarse a los acontecimientos hasta el punto de sentirse por un momento adivinos del futuro, sufrirás las consecuencias de este tipo de giro argumental.

 

La técnica del “no es lo que parece” no se puede tomar a la ligera y no implica poner todo patas arriba sin más. Su idea es descolocar, pero con el mantenimiento de la coherencia por bandera, porque rota esa línea nuestro problema será aún peor. Seremos esclavos de un deus ex machina y el desengaño del lector será en este caso imperdonable.

 

La técnica mencionada fue trabajada con maestría por Torcuato Luca de Tena en Los renglones torcidos de Dios, donde con su exposición soberbia sobre las apariencias en el ser humano, logra una llamada a la acción continua que culmina con vuelco incluido del corazón.

 

2. El secreto desvelado

No hay nada que guste más a un lector y resulte a la vez efectivo para generar tensión dramática que la revelación de un secreto inconfesable. Para dar vida a esas tramas estancadas, hay que poner sin duda un buen interrogante (a ser posible familiar) al descubierto.

 

La aparición de una hermana secreta, un romance venido desde el pasado o una herencia muy a tiempo en el clímax de todo argumento serán  algunos ejemplos de clichés, que bien usados pueden provocar este tipo de giro en la historia.

 

No es de extrañar que una de las frases más míticas en el cine corresponda con ese secreto de relación paterno-filial en un momento cumbre. La guerra de las galaxias nos regaló con  su frase de: “¡Yo soy tu padre!” un antes y un después en lo relativo a los giros argumentales. Francamente, un efecto insuperable.

 

3. Laberintos infinitos

Si algo resulta demasiado fácil de averiguar, enrédalo, utiliza los laberintos infinitos y alarga el suspense añadiéndole dificultad. Los escritores se agarran a este punto de giro con fuerza cuando se adentran de forma especial en una novela de aventuras.

 

Pero, ¡ojo! Es un método delicado y en su empleo masivo podemos llegar a cansar al lector. No te pierdas tú también dentro del laberinto por querer romper con las previsiones.

 

4. La derrota del protagonista

Nos han malacostumbrado a historias que por fuerza terminan con un final feliz y tal vez la fórmula que más nos sorprenda sea la que contenga ese desenlace imposible de olvidar en el que el mal termina por vencer al bien.

 

La capacidad de jugar con la frustración de los lectores y hasta de dejarles con un sabor amargo es un seguro de que la obra será recordada, pero no siempre con el cariño esperado. La derrota del protagonista es un giro de alto riesgo no apto para todo tipo de escritores (descartados aquellos que no encajan bien las críticas), ni para lectores especialmente sensibles.

 

Con estos ejemplos no buscamos escritores improvisadores, sino talentos que no tengan miedo en arriesgar por causar efecto. Al final todo depende de las decisiones narrativas que se tomen en el camino además de la habilidad de romper las reglas en un momento.

Cómo ser imprevisible con giros argumentales

Nuestra pregunta

¿Con qué giro argumental te quedarías para dar tensión dramática?

30 años. Periodista y escritora de vocación. Cofundadora de La vida de color caoba, un espacio perfecto para que las letras e ilustraciones bailen en armonía. Escribir es una forma de vida, ver el mundo con detalle para poder enseñárselo a los demás.

Discussion4 comentarios

  1. que buen articulo, es muy importante esto de giro de trama, ya que es lo que motiva al lector seguir leyendo, ademas es un buen recurso literario, saludos y gracias por tu informacion 😉

    • Nos alegra mucho que te haya interesado tanto. Los giros inesperados son la salsa de la vida y también de una novela 😉
      ¡Gracias por tu comentario y tiempo!

  2. A mi me gustaría probar el de no es lo que parece pero no tengo una idea definida. Hay uno de estos que he usado en mi ultima novela jajajaaj no digo cual.
    Buscare más información dobre el de No es lo que parece.
    Gracias

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