Cómo crear una guerrera

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Bienvenidos al maravilloso mundo de crear personajes. Estoy bastante segura de que no es el primero al que te enfrentas en un papel, pero es un tipo de rol con el que hay que tener especial cuidado a la hora de darle vida.

 

¿Cuál es el motivo de esta preocupación? Evita caer en tópicos que ni ayudarán a tu historia, ni dejarán bien a las mujeres ni, mucho menos, a ti como escritor/a.

 

Para ello hemos preparado este artículo, en el que te ayudaremos a crear a una mujer guerrera que sea un personaje competente, verosímil (una de las palabras más importantes en el mundo de la literatura desde mi punto de vista) y sin perder ningún atributo que desees darle, sea hombre, mujer o Sheldon Cooper.

 Cómo crear una guerrera

Una guerrera no es un guerrero con pechos

Tatúate esta frase en la cabeza. Con frecuencia, en las novelas suceden una de estas dos cosas: el personaje femenino está hipersexualizado en todos los ámbitos o presenta dos personalidades completamente diferentes pero mal combinadas.

 

No son pocas las novelas en las que hay personajes femeninos que parece que vienen de la alfombra roja, pero a quienes les colocan un cinto y una espada convirtiéndolas en guerreras por arte de magia. Pues va a ser que no.

 

Cuando plantees el personaje de una mujer guerrera, no lo hagas como un personaje masculino pero con pechos, ya que eso sería un error imperdonable. Atribuirle características más típicas de los personajes masculinos (como pueda ser la agresividad o ser el personaje activo y fuerte) no significa que tu guerrera pierda cualidades femeninas. Ni ser una princesa en un castillo rosa evita que pueda pelear codo con codo con un soldado.

 

Entrecomillemos todo lo referente a lo que se espera de un género, por favor. El motivo es que los personajes son personajes. Puedes concebir a una mujer con las clásicas características femeninas y que esté bien hecho, sea redondo y tenga matices o que sea plano cual villano de los Power Rangers.

 

Por ello, plantéate muy bien a tu personaje antes que nada y si vas a lanzar a tu chica al campo de batalla, hazlo de manera coherente. Si su mayor rasgo es su gran capacidad para pelear, que se vea en su forma de ser. Hay tantos tipos de guerreras como mujeres protagonistas en la literatura, tenlo en cuenta. En resumen: no crees a dos personajes distintos en uno mismo.

 

Sexualizada, ¿sí o no?

Podrían contarse como cientos las novelas que, diariamente, salen al mercado con imágenes o iconografía en la que aparece la imagen de una mujer hipersexualizada. Este hecho, que podría no ser algo malo en sí mismo, tiene un matiz especialmente preocupante en historias en las que la mujer tiene carácter belicoso.

 

Es muy habitual que en los cómics los personajes aparezcan exageradamente sexualizados y con unos músculos y pechos que ni los participantes de Hombres, Mujeres y Viceversa. Pero, ojo, sé coherente y piensa tanto en tu lector… como en la propia novela.

 

¿De verdad esa mujer con una coraza con la forma de sus pechos va a poder pelear de esa manera? ¿Un vestido es cómodo para la guerra?

 

Ya te digo yo que no. Si quieres sexualizar a tus personajes, puedes hacerlo fuera del campo de batalla. Dentro no aportará nada a la historia y provocará que tus lectores se salgan de la novela.

 

Tal vez escribas una novela de fantasía, pero una guerra es un escenario desagradable. Sucio, maloliente, con muertos, sangre y vísceras por todas partes, algo que deberías reflejar en la descripción. Y, por supuesto, cuanto más protejas su cuerpo de las armas enemigas, mejor. Los vestidos con mangas élficas o tacones imposibles son una idea horrible para luchar.

 

Cuerpo de guerrera

Hemos llegado a un punto muy importante: el físico de tu personaje. Tienes que tener en cuenta a qué se dedica o cómo vive tu personaje. Cualquier hombre o mujer con una actividad física constante (como va a ser tu guerrera) es fuerte y ágil. Una máquina de matar así tiene un cuerpo duro como una roca.

 

Pero claro, aquí chocamos con el punto sexual. ¿O no? Es sencillo imaginar a un personaje masculino con grandes músculos y cuerpo fuerte muy sexual, pero ¿por qué no a una mujer que sea capaz de levantar su peso y empuñar una espada?

 

Las descripciones que empiecen con “suave y curvilínea” van a ser más complicadas, ya que lo primero que se pierde con una actividad física alta es la suavidad y las curvas. Tendrás que trabajar en ello y tener en cuenta que el músculo crece y endurece el cuerpo.

 

Manos y pies duros, fuertes, piernas bien definidas y unos brazos muy pero que muy marcados son algunas de las características de este tipo de cuerpos. Si quieres imaginar a tu personaje, te recomiendo que busques imágenes o vídeos de luchadoras de WWE que te pueden dar ideas en cuanto a su manera de moverse.

 

Tácticas y forma de luchar lógicas en su entorno

Tienes que tener en cuenta su carácter. Al igual que con todo tipo de personajes, hombres o mujeres, piensa en los orígenes y vida de tu guerrera. Si, por ejemplo, vive en un entorno mayoritariamente masculino, es probable que se note en su personalidad. Puede que ella sea más agresiva o autoritaria que otros personajes.

 

O tal vez es menuda físicamente. En ese caso tómalo como una ventaja a favor del personaje y hazla una luchadora mucho más rápida que su enemigo y que sea ahí donde se encuentre su mayor ventaja.

 

En Canción de hielo y fuego hay dos ejemplos perfectos de cómo el físico marca la forma de luchar. Por un lado está Brienne de Tarth, una mujer inusitadamente grande que utiliza su fuerza cuando pelea. Por otro, tenemos a Arya Stark, que es más pequeña y tan rápida que sorprende a sus enemigos. En ambos casos tenemos mujeres guerreras que aprovechan sus características físicas en el campo de batalla.

 

Ropa: protección y armas

Volviendo, en cierto modo, al tema de la sexualidad, tienes que saber que es especialmente importante crear un vestuario acorde.  Para ello deberás tener en cuenta aspectos de tu guerrera como el tipo de historia, época, personalidad y campo de batalla.

 

Hazle un vestuario y armamento que sea perfecto para adaptarse a su entorno y ten en cuenta su movilidad y fuerza. Tapa su cuerpo en la medida de lo posible. No le pongas escotes inmensos, que son una diana perfecta para las armas enemigas.

 

Todo ese equipaje pesa, así que los carcajs y cintos tienen que llevarlos ajustados al cuerpo, no son un adorno sino un arma. Y te repito, una mujer guerrera es tan mujer como guerrera, no hagas que una de las dos partes no sea acorde con la otra, puede ser peligroso para ti.

 Cómo crear una guerrera

Nuestra pregunta

¿Qué consideras fundamental en una guerrera?

Llovía, nací, crecí e hice Periodismo. Escritora de 'La gelba' y vikinga en mis ratos libres desde hace 27 años. En mi blog 'Adriana Tejada. Escritora', me peleo con el #RetoRayBradbury. El resto del tiempo bebo agua, vendo libros y acoso a perros. Mother of Beagles.

Discussion4 comentarios

  1. A la hora de leer este artículo, lo único que me chocó fue que todo se cuenta desde el punto de vista de un guerrero medieval con armadura completa, que utilice escudo, casco y espada de mano y media. Para ese caso particular de guerrero, todas tus apreciaciones son correctas. Una mujer que combata con armadura y armas pesadas necesitará una musculatura potente y dedicarse a la guerra de manera profesional. Su equipamiento será igual al de un hombre (nada de armaduras con espacio para los pechos). Lo que sucede es que los caballeros medievales eran el equivalente moderno de los tanques: eran muy poderosos, pero muy caros. Y eran escasos. No solo su equipamiento era costoso: debían entrenar durante largos años y empezar de niños. Por eso, escaseaban en los ejércitos medievales. El guerrero medieval típico llevaba armaduras muy ligeras (si las llevaban) armas baratas (hachas, mazas, lanzas… las espadas eran relativamente poco frecuentes) y también había arqueros y ballesteros, que necesitaban entrenamiento pero no armaduras.

    Es perfecto introducir mujeres como Brienne, que corresponden al tipo de guerrero con armadura o guerrero de elite. Pero sería igual de válido introducir a mujeres integradas en unidades de infantería ligera, reclutadas por necesidad y con una instrucción poco eficiente. Esa era la infantería normal en el Medievo europeo y tenía el gran problema de su falta de eficiencia. De hecho, la caballería era la reina no por su poder, sino porque la infantería no valía nada. Como sabían los tercios españoles y como sabían antes las legiones romanas o las falanges griegas, la caballería no carga contra una unidad de infantería que se mantiene firme. Si las tropas tienen la disciplina suficiente para aguantar, los caballos se frenarán en seco antes de impactar con la infantería. La infantería ligera medieval (campesinos en su mayor parte) salía huyendo cuando cientos de caballos cargaban contra ellos llevando encima a un tipo que llevaba entrenándose para luchar desde su niñez.

    Puede ser que en una ambientación medieval, los guerreros de ambos sexos no estuvieran sexualizados (NOTA: entiendo que poner a hoplitas espartanos -infantería pesada, ojo- luchando en taparrabos, luciendo musculatura de gimnasio y con sus pechos muy depilados es sexualización pura, y es igual que sexualizar a mujeres). Pero hay muchas cosas a tener en cuenta.

    Si la cultura de tu guerrera es la celta, es conocido que no solían vestir armadura y que, incluso, algunos de ellos luchaban a pecho descubierto o desnudos. Podría ser históricamente correcto poner a mujeres que van a la guerra desnudas por motivos culturales. Los dacios que usaban el falx contra las legiones romanas no llevaban armadura o, incluso, luchaban a pecho descubierto.

    Concretamente, una lucha entre mujeres sexualizada es históricamente correcta en, al menos, dos contextos. Las gladiadoras luchaban sin casco (para que se viera desde lejos que eran mujeres) y con los pechos al aire. Eso formaba parte del espectáculo. Llevar ese concepto a un mundo de fantasía no debería estar prohibido ni ser incorrecto. Otra cosa diferente es que un autor tenga que incluir luchas entre mujeres sexualizadas (yo no las incluyo porque no quiero y nadie me obliga), pero decir que saca de la historia… En los anfiteatros romanos o en fiestas privadas (las gladiadoras se empleaban mucho en fiestas privadas) las mujeres peleaban enseñándolo todo: el autor está demostrando que sabe de historia, no está hipersexualizando sin motivo. Ese espectáculo renació en los inicios del boxeo en Inglaterra (siglo XVIII en adelante). Había boxeo femenino en el que se luchaba con falda y a pecho descubierto.

    El segundo contexto son los duelos con floretes u otras espadas ligeras. Cuando dos mujeres se desafiaban (y era bastante más frecuente de lo que pensamos) no era raro que pelearan a pecho descubierto. La explicación es que peleando con florete, si herías al contrario podías introducirle un trozo de tela en la herida. Si no podías sacar toda la tela, y era difícil, eso provocaba una infección mortal. Así que muchas optaban por luchar sin ropa: una herida limpia de espada solía tener mejor pronóstico en una época donde la medicina estaba muy atrasada.

    La necesidad de que las guerreras sean feas es un cliché tremendamente negativo, aunque poca gente se da cuenta. Les dice a los lectores que una mujer, para ser valiente y poder defenderse debe sacrificar su belleza (cosa que jamás se le exige a un personaje masculino). Las mujeres que nos tienen que gustar a los hombres han de ser sumisas y necesitar que un hombre fuerte luche por ellas. Es un cliché horrible. Pero es algo que se pretende imponer para no sexualizar.

    Ya te digo, este es un buen artículo. Este comentario (que me ha quedado algo largo) se limita a matizar algunos puntos. Saludos.

    • Hola! Te he contestado en el otro artículo también. A ver, entiendo lo que quieres decir de los matices de los diferentes momentos históricos, pero comprenderás que si el artículo abarcase toda la historia universal sería interminable. No puedo ser precisa en todos los aspectos de todas las épocas. Habrá más artículos y más recomendaciones.
      Por otro lado, te vuelvo a comentar algo parecido a lo que dije en el otro: no sexualizar y afear o masculinizar no es lo mismo y jamás pretenderé que lo sea.
      Un saludo!

  2. Todo un reto crear una guerrera 😛 para inventízate Julio.. Darle forma a un personaje de este tipo en tan solo 500 palabras requiere trabajo jejejje ! Manos a la obra

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