Cómo escoger un buen título para una novela

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Muchos escritores lo tendrán claro desde el principio. Junto con la trama de su historia también les acompañará un nombre para la obra. Esto les servirá de punto de partida. Ellos serán de los privilegiados que cuenten desde el origen con una guía porque, por lo general, escoger el título para una novela es una de las partes más complicadas.

 

Le podemos dar muchas vueltas y seguro que dudaremos entre la búsqueda del impacto o de lo emocionante. El título en sí mismo será ya una clave interpretativa, tal como definió Umberto Eco en su explicación para la decisión tomada en El nombre de la rosa. Su elección se debió a que la rosa es una figura simbólica llena de significados. Para él representaba al laberinto que escondía el tesoro de los libros.

 

Lo cierto es que estaremos ante un buen título si cumple tres premisas: ser atractivo, sugerir ideas y que tras verlo quede un recuerdo memorable. Es en esta tarea donde se pierden muchos escritores.

 

¿Qué criterio tenemos que seguir? ¿Es mi título el adecuado? Despejemos estos interrogantes indagando en los mejores recursos porque en este caso los juegos de dados no serán nuestro mejor aliado.

Cómo escoger un buen título para una novela

Buscando ideas para un buen título

1. Ahondar en la misma novela

La mejor solución para encabezar una obra nos lo da sin ir más lejos nuestro texto. Pensad que el contenido juega siempre a nuestro favor. La respuesta puede venirnos de un diálogo, una frase representativa, un lugar inspirador o una palabra que evoque algo especial en los protagonistas.

 

Si usamos este criterio, nos tenemos que dejar llevar. Es esa intuición, o a veces escalofrío, el que nos dice que estamos ante algo que funcionará. El instinto ha dado nombre a grandes títulos de novelas. Un buen ejemplo de ello es a A sangre fría de Truman Capote.

 

2. Jugaremos con los nombres de personajes…

Estad atentos a este punto, porque no todos los nombres tienen ese poder de seducción. Solo unos pocos son los elegidos que contienen la carga suficiente para enganchar con un rápido vistazo al lector. Es imprescindible para ello que estos sean de peso, con carisma y garra (Lolita, Marianela, El conde de Montecristo) pueden estar entre estos ejemplos.

 

Tienen que sonar impactantes o tener una historia de telón de fondo. Si el título no engloba un solo nombre, es muy bueno que entonces nos desvele alguna pista del mismo personaje. Bajo estas directrices surge El hombre invisible de H.G.Wells.

 

3. … y de lugares

Las localizaciones o espacios en los que tiene lugar la novela pueden determinar su desarrollo. Probad con vuestra ciudad escogida, el paraíso inventado o el pueblecito siniestro. Escoged, eso sí, siendo coherentes. Puede ser el lugar más inesperado, pero siempre será necesario que guarde un vínculo (bueno o malo) con el personaje.

 

Aquí el nombre nos dará la primera pista de los hechos que sucederán en el futuro (La isla misteriosa de Julio Verne). Esto es un buen ejemplo de toda una declaración de intenciones de lo que le deparará al lector.

 

4. Alimentar el factor intriga

No es que seáis maquiavélicos (bueno, tal vez un poco sí) por el hecho de que os guste jugar desde el primer momento con las palabras y el lector. Es que está demostrado que un buen título se arma con diferentes fórmulas que incentivan la intriga.

 

Por lo que para provocar este efecto hay que usar sin miedo interrogaciones retóricas (¿Quién se ha llevado mi queso? de Spencer Johson), ser maestros en la antítesis (Guerra y paz de León Tolstoi) o tener un dominio completo de la metáfora (Matar a un ruiseñor de Harper Lee).

 

La creatividad y necesidad de saber más se fomentan bajo estos pilares sólidos.

 

5. La impresión de los choques emocionales

Provocad con vuestro título que se remuevan los sentimientos. La técnica del choque es la máxima responsable de que a veces por una simple denominación escojamos un libro u otro. Su magia radica en paralizarnos y hacernos leer el título hasta dos veces seguidas porque en un primer vistazo nos causa una gran impresión.

 

Lo siguiente que suele suceder tras este título es que tengamos la necesidad de saber más. Entonces acudiremos al prólogo y ahí el autor es donde tiene que poner todas las cartas sobre la mesa. El título se debe convertir en el cebo perfecto para capturar un seguidor más.
Lógicamente este choque tiene más efecto si juega con conceptos irreconciliables o un poco disparatados (El abuelo que saltó por la ventana y se largó de Jonas Jonasson). No hay nada más efectivo en un título que conseguir descolocarnos desde el principio.

 

6. La solución en los títulos prefabricados

Y cuando la inspiración no la encontramos en nuestro texto siempre podemos acudir a la gran difusión que aportan los refranes o expresiones populares. Estos tal como ya los definió el referente de Don Quijote “son sentencias breves que cualquiera que los ha dicho basta para entender su pensamiento”.

 

La mayoría surgen de la experiencia colectiva a lo largo del tiempo. Y es en su riqueza de temas donde tenemos seguro alguno que encaje con el título e idea de nuestro texto. Aquí os dejamos este ejemplo: Más viejo que refrán de Aída Marcuse.

 

7. Recurrir a la magia de las listas

Como sugerencia adicional recomendamos que todo lo que se os ocurra lo guardéis por escrito. Aquí (y en la mayor parte de situaciones de la vida) las listas siempre serán nuestras amigas. Utilizad esta técnica que era toda una referencia ni más ni menos que para el mismo Hemingway.

 

Después dejad reposar a lo largo de los días las posibilidades y seguro que algún candidato a título se colará en vuestro corazón.

 

Lo que queda ya es dejar a un lado las preocupaciones. Un título es todo un broche de oro al trabajo realizado. No importa si queréis seguir el esquema simple que causa sensación entre las editoriales (sustantivo + de + sustantivo), El viejo y el mar o ser mucho más enrevesados (lo complejo cada vez genera más expectación).

 

La clave estará en mantener un equilibrio entre la creatividad y fidelidad tanto en el tono como en el estilo de nuestra novela.

Cómo escoger un buen título para una novela

Nuestra pregunta

¿Cómo construiríais un buen título para vuestra novela?

30 años. Periodista y escritora de vocación. Cofundadora de La vida de color caoba, un espacio perfecto para que las letras e ilustraciones bailen en armonía. Escribir es una forma de vida, ver el mundo con detalle para poder enseñárselo a los demás.

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